top of page

Consagración del fuego

  • Foto del escritor: Pao Romero
    Pao Romero
  • 9 nov 2025
  • 1 Min. de lectura

Se me ha vuelto un pecado

pensarte cada mañana,

nombrarte con el pensamiento,

añorar el próximo encuentro.


Se me ha vuelto un pecado

sonreír ante tu recuerdo,

saberte prohibido,

rogando el pronto olvido.


Te confieso, amor mío,

en letra y alma,

que eres mi refugio

aunque la culpa me mata.


Se me ha vuelto un pecado

prenderme a fuego lento.

No me absuelvas, padre celestial,

que en llamas me consumo

por puro placer tuyo.


 
 
 

Comentarios

No se pudieron cargar los comentarios
Parece que hubo un problema técnico. Intenta volver a conectarte o actualiza la página.
bottom of page